Anselmo Franceschini - Los inicios

La mirada estaba puesta en la salud. Cada idea propuesta sumaba aportes, para lograr el objetivo. Por eso, un grupo de vecinos de Los Hornos tomó, la iniciativa de juntar fondos para inagurar una Salita Sanitaria. Este grupo comenzó sus reuniones en casas particulares. Y, a través de fiestas, en las que predominaban los asados, se reunieron los recursos necesarios. Anselmo Franceschini, quien ya no está entre nosotros, era una persona con el don nato de liderazgo, lo que facilitó la organización de los eventos. María de Morandi, donó el lote donde hoy funciona la Salita N° 16, Alicia de La Canal prestaba su casa, para las reuniones, y fue tesorera casi por tres décadas; cada mano aportaba lo suyo para que la propuesta cobrara vida. Como la señora de Diaz, quien se encargaba de oficiar como secretaria. Los asados para reunir fondos, se hicieron frecuentes. Y el ingenio estaba presente. Se sorteaban tortas decoradas con logos de equipos de fútbol, se hacian canastas sorpresa con premios, generalmente a cargo de Maribí (Maria Elvira), y todos colaboraban, tanto para preparar las ensaladas, como para trasladar los tablones y armar las mesas o acomodar el lugar. En 1973, se inaguró, luego de tanto esfuerzo, la ansiada salita N° 16, en la avenida 66 entre 173 y 174. Detrás de la salita , un amplio salón de reuniones, sería el encargado de albergar a la Comisión Directiva del Centro de la Comunidad Rural de Los Hornos. Con Anselmo Franceschini como presidente, los primeros pasos estaban dados. Este hombre, con visión, humildad e inteligencia basó su gestión en dos pilares fundamentales: honestidad y conocimiento. Hoy, su hijo Alberto, recuerda como andaba de un lado al otro, aprendiendo ideas, modo de llevarlas a cabo y relacionandose con gente. Su buen carácter y su impetu trabajdor, colaboraron para que la Comision Directiva funcionara en forma dinamica y adoptando decisiones unánimes.